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¡Muévete!

Ropa adecuada para hacer running

Hacer running es una de las tendencias deportivas del momento y cada vez son más personas las que se suman para disfrutar de todos los beneficios que reporta.

Este deporte se puede practicar a coste cero y aunque podemos utilizar unos pantalones de chándal, unas deportivas y una camiseta cualquiera, lo más recomendable es el uso de ropa técnica, pero… ¿qué clase de ropa? En esta entrada te damos unos consejos sobre cuál es la más aconsejable.

Ropa adecuada para hacer running

Lo más importante es tener presente que la ropa de algodón, aunque sea muy cómoda, no es recomendable para el running dado que acumula la transpiración y se queda completamente empapada, resultando incómoda y no es aconsejable tenerla pegada a la piel.

Prendas específicas para hacer running

La camiseta técnica es indispensable. Se trata de una prenda muy ligera, es elástica, pesan muy poco y transpiran mucho más que cualquier otra. A ello hay que sumar que no suelen tener costuras que puedan producir rozaduras, lo que las hace excepcionales para la práctica de este deporte.

También se recomiendan los pantalones de tipo malla, porque se ajustan al cuerpo, son elásticos y nos permitirán movernos con total libertad. Gracias a la ausencia de costuras también nos resultarán muy cómodos y podremos encontrarlos tanto para verano como para invierno.

En cuanto a la ropa interior, debemos tener en cuenta que muchas de las mallas cuentan con ella incorporada. Si no la tienen es recomendable el uso de ropa interior que sea ligera y que no esté confeccionada en telas sintéticas que eviten la transpiración o puedan provocar roces, lo que hará que correr sea doloroso.

Para las chicas, el sujetador deportivo es muy importante dado que ayudan a sujetar bien los pechos y a ir completamente cómodas durante la práctica del running.

El calzado es fundamental, no solo por la comodidad sino porque contribuirá a mantener la salud de nuestros pies. Elegir incorrectamente unas zapatillas de running o usar cualquier otra que no haya sido diseñada para tal fin, puede hacer que tengamos algún problema de salud podal a medio plazo.

Es importante saber qué clase de corredores somos y cuál es nuestro apoyo en los pies. Pero también debemos tener en cuenta cuántos kilómetros solemos hacer en nuestras rutas y cuál es la progresión que queremos conseguir.

Como son muchos datos, lo mejor es buscar el asesoramiento de un profesional, quien nos indicará qué clase de zapatilla es la que mejor se adaptará a nosotros.

Finalizamos con algo tan importante como son los calcetines, donde volvemos a recordar la importancia de unos que sean técnicos y no sean los clásicos de algodón blanco que todos conocemos, para evitar rozaduras y que traspiren correctamente.